Por Juan Pablo Ojeda
«Los acuerdos son válidos solamente cuando todas las partes los respetan», declaró Amaury Vergara, dueño del Club Guadalajara, detonando una de las crisis más severas en el entorno de la Selección Mexicana antes del Mundial 2026. Con esta frase, Vergara instruyó el retiro inmediato de cinco jugadores clave de la concentración nacional: Armando González, Roberto Alvarado, Brian Gutiérrez, Luis Romo y Raúl Rangel. El origen del conflicto: un permiso «especial» otorgado al Club Toluca para usar a Alexis Vega y Jesús Gallardo.
La controversia se centra en la semifinal de vuelta de la Concacaf Champions Cup contra Los Ángeles FC. Mientras que el resto de los clubes aceptó el pacto de liberar a sus seleccionados este 6 de mayo, Toluca logró retener a sus figuras para el duelo internacional. Esta decisión de la Dirección de Selecciones Nacionales, encabezada por Duilio Davino, fue interpretada por la directiva de Chivas como una falta de ética y un rompimiento unilateral de las reglas de juego.
Duilio Davino había sido explícito durante la presentación del proyecto mundialista: «Si hubiera algún equipo que tuviera seleccionados en la Copa de Campeones, jugarían la semifinal de ida y después se integran a la concentración». El hecho de que Vega y Gallardo permanezcan con Toluca para la vuelta contradice directamente esta directiva pública. Chivas, al detectar esta disparidad, actuó de forma contundente para proteger su estructura interna.
Fuentes cercanas a la Dirección Deportiva de Chivas confirmaron que el malestar no es solo por la ausencia de descanso, sino por el favoritismo institucional. Ningún otro club con seleccionados nacionales ha emitido una posición oficial todavía, pero el movimiento de Vergara ha generado un efecto dominó de consultas internas en otras directivas de la Liga MX. La falta de comunicación transparente por parte de la FMF ha sido el catalizador de esta ruptura.
El impacto deportivo es inmediato. Los cinco jugadores de Chivas eran fundamentales para los primeros ensayos tácticos del entrenador nacional. Al perder a su portero titular (Rangel) y a su mediocampista de mayor experiencia (Romo), la Selección Mexicana queda con una plantilla incompleta en un momento crítico de la preparación. Los jugadores han abandonado el CAR bajo órdenes estrictas de su club, regresando a las instalaciones tapatías este mismo jueves.
La situación de Alexis Vega añade una capa de tensión dramática al caso. Al ser un exjugador de Chivas cuya salida fue polémica, el hecho de que él sea uno de los beneficiados por el permiso especial ha exacerbado la molestia en la organización de Vergara. Por su parte, el Club Toluca no ha dado declaraciones sobre cómo obtuvo la concesión que ahora tiene a la selección nacional en una situación de parálisis parcial.
El futuro de la concentración para el 6 de mayo es incierto. Con cinco puestos vacantes y una directiva de Chivas inflexible en su postura, la FMF se enfrenta a la tarea de renegociar con Amaury Vergara o buscar sustitutos de último minuto, lo que restaría seriedad al proceso. La crisis de autoridad en el futbol mexicano ha quedado expuesta bajo el reflector del Mundial 2026.
