La Fiscalía General de la República (FGR) consolidó el aseguramiento de un complejo de producción de drogas sintéticas en el municipio de Morelos, Chihuahua, donde se contabilizaron 55,000 litros de sustancias líquidas y 50 toneladas de precursores químicos sólidos. El reporte técnico emitido por la Fiscalía Especializada de Control Regional confirmó que el sitio funcionaba como un centro de procesamiento masivo de metanfetamina en la región de la Sierra del Pinal.
Durante la intervención pericial, se detectaron 2,000 litros de metanfetamina en estado final de producción, listos para su distribución. El inventario logístico del sitio incluía reactores de gran escala, centrifugadoras industriales y cilindros de gas LP, infraestructura necesaria para la síntesis química a gran volumen. Los peritos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) iniciaron el pesaje y muestreo para determinar la pureza de los compuestos hallados.
El volumen de precursores químicos localizados representa uno de los decomisos de sustancias esenciales más significativos en el estado de Chihuahua durante el primer semestre de 2026. Según los protocolos de seguridad química, los 55,000 litros de líquidos requieren una logística especializada para su traslado y posterior destrucción, dado el alto riesgo de toxicidad y volatilidad de los compuestos.
Expertos en criminalística de campo y química forense realizaron el levantamiento de pruebas en un área perimetral extendida, buscando trazas de contaminación en el suelo y cuerpos de agua cercanos. El complejo estaba estratégicamente distribuido en diversos puntos del predio para evitar su detección aérea, utilizando la densidad de la vegetación de la Sierra Madre Occidental como cobertura natural.
La cuantificación de los materiales sólidos —50 toneladas— sugiere una capacidad operativa sostenida de varios meses. La FGR ha integrado estos datos a la carpeta de investigación correspondiente para trazar la ruta de suministro de estos químicos, los cuales no son de libre comercialización y requieren permisos específicos de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS).
A pesar de la magnitud del hallazgo, el informe oficial señala que no hubo contacto armado ni detenciones en el punto de incursión. La localización inicial fue realizada por fuerzas estatales, quienes transfirieron la custodia del sitio a la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional para asegurar el perímetro mientras se desarrollaban las diligencias federales.
El destino final de los precursores químicos será la incineración controlada a cargo de una empresa especializada en residuos peligrosos. Este proceso forma parte de la cadena de custodia para evitar que los químicos regresen al mercado ilícito. Las autoridades mantienen el sitio bajo resguardo federal mientras concluyen las inspecciones de estructuras subterráneas o depósitos ocultos.
